miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cuerpo sin alma



Eres tú
llaga lacerante
que fatiga
que horada
y en silencio me  
desgarra
Pensar que un día  
fuiste ardiente llama.
Como fuego, entera 
me quemabas
Fuiste canto en
mis inviernos.
A raudales corrías
como río
Todo lo inundabas
¡Ahora no eres nada!
Porque nada queda
de tu llama
que encendía 
que abrasaba
Desde lejos te miro
desolada
¡Raíz amarga!
Aún clavada 
permaneces en los
surcos de mi alma
¡Frío mármol! todo tú
Helada , muda quedo
Pero de raíz como
mala hierba
¡yo te arranco!
de mi vida toda
Tal vez, de mis ojos
una lágrima se asome
Será lo que quede de 
tu recuerdo amargo
El silencio se 
 la lleva sin congojos
Mientras mi alma 
dolorida se desnuda
del letargo en que la
dejas en su propia
soledad

Cristina





Poema reeditado.
Edición año 2013.